Reconocimiento Facial, explicado

14/05/2014
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El término reconocimiento facial es utilizado para describir el proceso en el que una aplicación informática verifica la identidad de una persona. El software es utilizado para detectar y localizar una cara en concreto en una foto o un vídeo en particular, y es suficientemente inteligente como para ignorar los elementos de su alrededor, como edificios, animales, coches o árboles.

Ahora, simplemente a través del rostro de una persona, es posible identificar su sexo, la edad aproximada, si utiliza gafas o no, e incluso cómo se siente. De modo que no hay lugar a duda que el rostro humano es una gran fuente de información muy valiosa.

Los seres humanos somos capaces de procesar rostros muy rápidamente. Solo necesitamos menos de un segundo para reconocer a alguien y determinar cómo se están sintiendo. En el caso del software, en cambio, se necesita un proceso más complejo pero preciso.

En otras palabras, el proceso empieza por examinar la foto o vídeo, y entonces determina si hay caras en ese frame distinguiéndolas del fondo. Este proceso puede hacerse a pesar de una mala iluminación, la distancia de la cámara o cambios en la orientación de la cara.

Diferencia entre reconocimiento facial y detección facial

Seguramente te estarás preguntando… “Pero si el software detecta una cara, es porque fue reconocida”. Bueno, esa es la idea, más o menos.

Desafortunadamente, se ha dado un mal uso a los términos detección facial y reconocimiento facial, especialmente por los medios, que tienen dificultades para distinguir ambos procesos. Tal y como hemos mencionado, la idea es que para poder tener reconocimiento facial, antes que nada es necesaria una detección facial.

La detección facial es el proceso en el que el software determina, mediante algoritmos, si hay rostros humanos en una foto o vídeo. No determina la identidad de una persona, tan solo determina si hay alguna cara. Por esta razón, la detección facial no guarda ninguna información o detalle sobre la persona detectada, es completamente anónimo. De modo que si el software detecta una cara en una foto en concreto, y esta misma cara es detectada de nuevo más adelante, no reconocerá esa cara como la misma persona, ya que solo captura el rostro humano en un cierto marco. De todos modos, será capaz de quedarse con información demográfica, como el sexo o la edad de la persona, siendo muy útil para estadísticas demográficas. En resumen, la detección facial por sí sola no reconoce a un individuo.

En cambio, el reconocimiento facial identifica automáticamente. Es decir, el software hace una identificación positiva del rostro de una persona, en una foto o vídeo, contra las imágenes de una base de datos. Este reconocimiento es posible ya que el rostro ha sido previamente registrado en la base de datos. Para que el reconocimiento facial tenga un alto nivel de fiabilidad, el rostro tiene que ser registrado siguiendo unas reglas de calidad, como una correcta frontalidad, iluminación o tamaño de la cara (en píxeles).

Seguidamente, el software determinará puntos faciales únicos que serán utilizados para identificar la persona registrada en la base de datos. En segundo lugar, el sistema usará esos puntos clave para compararlos contra la información de la nueva foto o vídeo. Entonces, si el rostro cuenta con un alto nivel de confianza significará que hay un ‘match’, por lo que la nueva cara será entonces ‘reconocida’.

Hay muchos detalles que son necesarios para reconocer la identidad o características de una persona, detalles que son indetectables al ojo humano. Pero ahora, gracias a los increíbles avances tecnológicos, somos capaces de construir software de alto rendimiento que es capaz incluso de reconocer múltiples caras en entornos muy cambiantes y multitudinarios, como los aeropuertos, centros comerciales, estaciones de tren, estadios deportivos…

Tal y como asegura el Director General de Herta, Javier Rodríguez, “el ojo humano es una máquina perfecta. Aunque una máquina es capaz de memorizar millones de caras que los seres humanos no podrían llegar a reconocer”.

¿Tiene alguna idea de cómo podría usar el reconocimiento facial? ¡Contáctenos!

Escrito por: Laura Blanc Pedregal